
Cenotes: Maravillas Mexicanas Únicas en el Mundo
Por: Janine Dávila Madrid
jueves, 13 de marzo de 2008
La Península de Yucatán carece de ríos visibles de agua, ya que el suelo es calizo y muy permeable. Con frecuencia ese suelo calizo se hunde y quedan al descubierto depósitos de agua dulce dejándonos entrever el maravilloso paisaje de las aguas subterráneas cristalinas y turquesa, con una temperatura de 26 grados centígrados.
Estas increíbles formaciones distintivas del paisaje de Yucatán, pues no existen en ninguna otra parte del mundo, eran lugares sagrados para los mayas, ya que representaban la entrada al inframundo y los llamaban Dzonot, que en lengua Maya quiere decir abismo y profundidad. Después de la llegada de los españoles, su nombre degeneró en "cenote", como se conocen actualmente. En los cenotes se forman verdaderas obras de arte por la configuración de estalactitas y estalagmitas con detalles como la luz del sol filtrada por las claraboyas de los techos proyectada para dar una vista mágica.
Los cenotes de la Península de Yucatán son un tesoro de la naturaleza que debe conocerse, pero sobre todo debe preservarse para que el hombre no destruya en unos días lo que la naturaleza tardó millones de años en crear. La cantidad de cenotes es innumerable y sólo un porcentaje de ellos tienen fácil acceso. Existen diferentes tipos de cenotes, los abiertos a manera de lago u ojo de agua, los semiabiertos que están cubiertos por una bóveda parcial, y los que están dispuestos a manera de caverna.
Los cenotes varían considerablemente en tamaño y forma, algunos son pequeños y otros gigantescos. Uno de los más famosos es el Cenote Sagrado de Chichen Itzá, considerado centro ceremonial por los antiguos mayas. Este cenote tiene forma de pozo y cuenta con 58 metros de diámetro y sus paredes miden 20 metros del hoyo a la superficie del agua.
Algunos cenotes forman lagunas cerca de la costa, el agua salada del Mar Caribe y el Golfo de México se filtra hacia los cenotes de la península, pero no se mezcla con el agua dulce. El agua salada pesa más y permanece en el fondo y el agua dulce forma una capa sobre ella, es por eso que al buzo o nadador le puede parecer como si hubiera aceite flotando en el agua. Un ejemplo de esto es el Cenote Azul en la laguna de Bacalar, en Quintana Roo.
Existen zonas donde abundan los cenotes, como es el caso del municipio de Cuzamá en Yucatán, donde se encuentran varios cenotes entre los que destacan Chelentún (piedra recostada), Chansinic che (árbol con hormigas pequeñas) y Bolonchoojol (nueve goteras).
En Quintana Roo existen varios cenotes cerca de Tulum y Cobá, como el verdaderamente impresionante cenote del Jaguar, cuya profundidad máxima bajo el agua es de poco más de 30 m y que en el fondo contiene agua salada. La bóveda del cenote representa la garganta del jaguar y los dos hoyos por donde entra la luz son sus ojos. Destacan también los de la zona llamada "La Ruta de Cenotes", cerca de Puerto Morelos, así como los de Xpu-Ha y Tankah en la Riviera Maya.
Los antiguos mayas tenían diferentes usos para los cenotes, algunos eran explotados como fuente de agua potable para la vida diaria, como es el caso del cenote Xtoloc en Chichen Itzá, mientras otros eran exclusivamente sitios ceremoniales. Los mayas adoraban al dios Chaac, importante deidad del panteón maya, asociada al agua y sobre todo a la lluvia, representado con una larga trompa inclinada hacia arriba. Tenía gran importancia y el pueblo lo invocaba para obtener buenas cosechas.
Hoy en día se le sigue rindiendo culto ente los agricultores bajo el nombre de Santo Tomás, debido al sincretismo entre las culturas maya y española. Los ritos y las ceremonias continúan jugando un papel importante en las tradiciones de las poblaciones de Yucatán y Quintana. En ciertos días del año se llevan a cabo ritos religiosos en los cenotes, como en la Navidad y la Pascua, así como ceremonias de tipo personal, como celebraciones de 15 años o las "Novenas", donde se hacen peticiones o agradecimientos, y que pueden llevarse a cabo en cualquier época del año.
En la actualidad, los cenotes se han convertido en importantes atractivos turísticos en los que puede practicarse buceo, esnorqueleo, así como el espeleobuceo o buceo en cavernas subterráneas, constituyendo una importante fuente de ingresos para los mayas de la región, mismos que cobran una cuota por permitir que la gente nade o bucee en ellos. No pierda la oportunidad de conocerlos, pues además de ser un singular recurso para la obtención de agua dulce en la selva, quedarán grabados por siempre en su mente por ser mágicos, enigmáticos y únicos en el mundo.