
Desconectarse del Mundo en Bucerías
Por: Sonia Rivas
martes, 13 de mayo de 2008
Si se siente atraído por los paisajes salvajes, por pueblos que aún conservan las típicas calles empedradas de antaño, con rincones preciosos que atesoran el color de México y su incomparable paisaje cultural, Bucerías será su paraíso. Puede llegar a este mágico lugar desde Puerto Vallarta y seguramente se sorprenderá con el contraste existente entre ambos sitios, aunque sólo los separen 18 kilómetros.
Bucerías, que significa “lugar de buzos”, se encuentra en el estado de Nayarit, frente al Océano Pacífico, y tiene el privilegio de contar con la playa más larga de la Bahía de Banderas; 8 kilómetros de costa idónea para los amantes del surf, boggie board, kite surf, y para los viajeros que gustan de actividades más relajadas, existen paseos a caballo, podrán recolectar conchitas o simplemente leer en una hamaca a la sombra de una palmera.
Quienes llegan por un día, sin saber qué encontrarán, quedan rápida y plácidamente atrapados en la calma que emana este territorio, por lo que deciden prolongar su estancia. A pesar de lo pequeño del poblado, cuenta con excelentes opciones para hospedar a sus visitantes a módicos precios, casi todos con una inigualable vista al mar. Muchos extranjeros se han mudado a este lugar de forma definitiva, aportando a Bucerías su cultura, pero sin interferir en el estilo original del pueblo que los sedujo.
La plaza principal es donde se desarrolla la mayor parte de la vida del lugar; está rodeada por restaurantes al aire libre donde se sirven mariscos del día y otras deliciosas especialidades. La gente también se congrega en el colorido mercado central, en la iglesia y en rústicos clubes a la orilla de la playa donde se puede bailar y es muy común encontrar música en vivo.
Aquí no hay discotecas con espectaculares equipos de luz y sonido, palacios gastronómicos o tiendas de renombre mundial. En este tranquilo edén con las facilidades necesarias para seguir en contacto el mundo exterior, los niños juegan en el parque y los mayores comparten pláticas mientras caminan por la plaza o están sentados en algún café.
Durante las horas de luz, quienes se sientan con energía y ánimo aventurero, pueden explorar la selva desde las alturas en tirolesa, rentar un vehículo todo terreno y conocer los alrededores, tomar un tour para ir a pescar en altamar excelentes ejemplares de pez gallo, robalo y lisa, así como especies de mayor tamaño como el marlin y el pez vela. También están las Islas Marietas, un santuario del ecosistema marino en el que habitan delfines, tortugas marinas y manta rayas gigantes.
Si tiene la fortuna de estar por Bucerías entre Diciembre y Marzo, podrá admirar a la ballena jorobada en su migración anual por la Bahía de Banderas. O sino, en Mayo, gigantescas tortugas marinas desovan en estas tranquilas playas, mismas en las que posteriormente se liberan sus crías, en un ciclo maravilloso que todo el pueblo cuida y respeta.
Para despedir el día, una buena opción es rendir tributo al atardecer. La paz y esa sonrisa interna que se dibujará en su rostro, serán el verdadero recuerdo de sus vacaciones.